Enfermedades de la Unidad Pilosebácea
Acné es una condición dermatológica que afecta la piel y puede presentarse por diversos factores como predisposición genética, alteraciones del sistema inmunológico, infecciones, cambios hormonales o exposición a factores ambientales. Dependiendo del tipo de lesión, puede afectar diferentes capas de la piel y generar alteraciones estéticas o funcionales.
¿Cómo se inicia la enfermedad?
El proceso suele comenzar por un desequilibrio en los mecanismos normales de la piel. Esto puede incluir inflamación, alteraciones en la pigmentación, proliferación celular anormal, infecciones por microorganismos o daño en tejidos cutáneos.
Se clasifican en:
- Forma leve: lesiones superficiales o cambios leves en la piel.
- Forma moderada: mayor número de lesiones o cambios visibles que requieren tratamiento.
- Forma severa: compromiso profundo de la piel o extensión amplia de las lesiones.
Progresión o evolución
Si la condición progresa sin tratamiento adecuado, pueden aparecer lesiones más visibles, inflamación persistente o cambios estructurales en la piel. En algunos casos puede generar molestias, infecciones secundarias o alteraciones estéticas más marcadas.
¿Cómo tratamos el acné?
En nuestra clínica realizamos una evaluación dermatológica personalizada para determinar el tipo y grado de acné, y así indicar el tratamiento más adecuado para cada paciente.
Nuestros tratamientos incluyen:
Limpieza facial profunda: elimina impurezas, células muertas y exceso de grasa.
Tratamientos tópicos: uso de cremas y geles especializados que controlan la producción de sebo y la inflamación.
- Tratamientos orales: en casos moderados a severos, indicamos medicación bajo supervisión médica.
Peelings químicos: ayudan a renovar la piel, mejorar manchas y disminuir lesiones activas.
Tratamiento con láser: tecnología avanzada que reduce la inflamación, elimina bacterias y mejora la textura de la piel